Testimonios

Es la primera vez que asisto a la Misa de san Josemaría
No soy católica ni pertenezco al Opus Dei, sin embargo, he recibido la amistad y el cariño de todas las personas de la residencia Torrevista.
12 de julio de 2011
El sábado 25 de junio, fui a la Misa en jonor a san Josemaría Escrivá, el fundador del Opus Dei, en la Iglesia Santa Teresita (San Juan de Puerto Rico). La Iglesia estaba abarrotada de personas que de alguna forma u otra habían sido impactadas y tocadas por San Josemaría Escrivá, y que comprendían su mensaje, cuyas enseñanzas pueden adentrarse en el corazón de cualquier ser humano, sin importar su nacionalidad, cultura, lengua, etnia o religión.
Una panorámica de la Iglesia Santa Teresita, en la Misa en honor a san Josemaría Escrivá, el 25 de junio de 2011
Sin duda, la Misa fue un reflejo de esa diversidad que tanto le gustaba ver al Fundador del Opus Dei. Niños, jóvenes y adultos escuchaban atentos y con piedad la homilía del Vicario Regional del Opus Dei, Mons. Justiniano García Arias, quien exhortó a los feligreses, al igual que Jesús lo hizo con sus apóstoles, a ser pescadores de hombres y tener fe para lanzar, nuevamente, las redes al mar y atrapar la gran pesca.
Narro la experiencia de la Misa en honor de San Josemaría Escrivá de Balaguer, porque es la primera vez que asisto, y porque me han tocado el corazón sus lecciones, su dedicación y su amor al prójimo. Además, para esta misma fecha, hace dos años, conocí el Opus Dei en Torrevista, una residencia para estudiantes universitarias. Durante estos años he aprendido a buscar y servir a Dios a través de mi estudio, mi trabajo y de lo cotidiano. No soy católica ni pertenezco al Opus Dei, sin embargo, he recibido la amistad y el cariño de todas las personas que han decido seguir la vocación y hacer la labor que Dios les ha encomendado.

Fachada de la residencia Torrevista, en Puerto Rico
El hecho de que miles de personas asistieron a la Misa en honor de San Josemaría Escrivá se contrapone a la situación actual que atraviesa la sociedad puertorriqueña, con el crecimiento de la criminalidad, a la vez que se percibe un ataque a la moral y a los valores cristianos. Al leer estas palabras es lógico preguntar, ¿por qué hablar de tiempos difíciles y de un santo a la misma vez? Sencillo: la presencia de miles de cristianos en la Misa en honor de San Josemaría es una muestra de que todavía hay un pueblo que confía en el poder y la gracia de Dios para vivir una vida en búsqueda de la santidad. Es fácil plantearse, ¿cómo se puede pensar en apostolado y propagar el amor de Dios en momentos casi desesperantes en la vida de los ciudadanos puertorriqueños? A esta pregunta San Josemaría nos contesta que “estas crisis mundiales son crisis de santos”.
Precisamente, la santidad fue lo que alcanzó San Josemaría: viviendo momentos alegres y grises, impulsado por su amor a Dios, a la Virgen y a la Iglesia, y ofreciendo su constante sonrisa. San Josemaría supo dar ejemplo de que lo que es imposible para el hombre es posible para Dios. Este fiel y devoto sacerdote, canonizado por el Papa Juan Pablo II en el 2002 , supo propagar el profundo mensaje de que se puede alcanzar la santidad en la vida ordinaria. San Josemaría nos recuerda que no es necesario separarnos de la sociedad para llegar al cielo y vivir una vida entregada a la fe según nuestras circunstancias, porque mediante el trabajo diario se puede servir y agradar a Dios. Esto fue lo que ejemplificó y enseñó San Josemaría, según lo estipulado en las Sagradas Escrituras: que debemos amar a Dios sobre todas las cosas, en cualquier circunstancia y en cualquier profesión, procurando ser fieles a Dios y que otras personas también lo sean.
Ciertamente, en tiempos difíciles lo más importante es confiar en Dios y en sus designios, pero también en estos tiempos recordamos que hoy hay fiesta porque un santo está en el cielo intercediendo por nosotros, y ese es San Josemaría.

Buscar en: Testimonios
Relación de contenidos
- ¿Conoces a alguien perfecto?
- Un ángel en la tierra
- Bohemio y sin chapuzas
- Arroz blanco y mole con pollo
- Mi vida ha cambiado
- ¿Cómo compartir estos momentos con otras personas?
- Vengo de Pekín
- ¿San Josemaría? Una persona "realizada"
- Es la primera vez que asisto a la Misa de san Josemaría
- Un anticipo del cielo
- Susanna Tamaro
- Mi pasión por la música y san Josemaría
- Todo está bien
- ¿La enfermedad?... Una ocasión para ganar en cercanía con Dios
- Bendita vida cotidiana
Español





Oración
RSS
FACEBOOK
TWITTER
YOUTUBE